domingo, 18 de febrero de 2018

Si uno no recibe un trato civilizado, puede olvidar que lo es.


Quiero vivir en un ambiente armonioso, sin peleas, sin malos tonos, sin gritos.

Aún recuerdo cuando era pequeño, solía ser el centro de atención, mis gracias y mi forma de ser, aún me causan rimbombantes sonidos en mi cabeza en estos tiempos.
Parecía que estaba destinado a llamar la atención y no siempre por cuestiones positivas.
En aquel sitio, comencé a tomar de mi propia medicina, por no valorar lo que en su momento se me ofreció como hijo.
Ellos son perfectos para mi, los idolatro sin embargo, me siento solo y quiero retomar mi vida. Es lógico, que las personas acabemos descentrados y con las manos llenas de idas y venidas, cuando nos referimos a la célebre frase (Se nos fue de las manos).
Parece ser que Mi yo, no es parecido a Tu yo, pero por encima de todo, quiero estar en paz y vivir todos esos momentos, que a causa de las diferencias y de la falta de entendimiento, nos vimos obligados a vivir separados.
Por mi boca, han salido montones de palabras, que realmente no sentía, pero en esos momentos me creía el rey de la creación y por ende, la persona más poderosa de la casa. ( En ocasiones la impotencia y la falta de muchas cosas para mi gusto, me hacen convertirme en el ser más despreciable de todos)
Todos cometemos errores, ayer, mañana, pasado y más allá.
La existencia está llena de fases. Somos como un amplificador, que simplifica la capacidad mental de guiarnos y llevarnos por el camino correcto, y jamás sabremos cuál...es el camino correcto.
En ocasiones, tomamos actitudes, que ni nosotros mismos somos conscientes del daño o malestar que puede ocasionar a otras personas.
Mañana seré de otra forma, lo prometo y lo firmo con mi mejor firma.
Respetable son todas las vías de ayuda, habidas y por haber, dentro del mundo de la sicología humana.
Atado de pies y de manos, es la persona que acude a diferentes sitios de autoayuda.
Grito cuando me siento impotente, por no ser capaz de controlar todo lo que me crea un malestar, no pienso en el malestar que puedo crear a mi alrededor, mi egocentrismo a veces...no me lo permite.
Reconozco mi inteligencia y mi poder de seducción verbal, así como reconozco cuando mi corazón siente hielo, cuando no es comprendido.
Los humanos somos los seres más complicados de la tierra, sin embargo, nuestro corazón recibe ondas, las ondas más expansivas.
Aunque suene cursi y suene desfasado, todos somos receptivos a las palabras de amor.
El amor mueve el mundo, una frase célebre y cierta.
Lo que no se consigue con amor, no se consigue con la guerra.
Al igual que en el amor se consigue todo lo que un ser humano necesita para ser feliz, en la guerra, sólo puede haber heridas irreparables y muerte.
Al igual que pido comprensión, estoy dispuesto a darlo todo para comprender, para ser amado y amar.
No quiero seguir viviendo en la penumbra, no puedo seguir viviendo en las fauces de un lobo hambriento y espacios carroñeros que yo me he creado.
Quiero ser feliz, para hacer feliz a mi entorno.
Quiero tener la oportunidad, de demostrarme a mi, que soy capaz de pasar una página llena de borrones y hacer una cuenta nueva.
Necesito teneros a mi lado, para darme cuenta que mi soledad, es solamente una página que ya he pasado y que después de intentar demostraros que soy el más fuerte de todos, reconozco que soy el más débil.
Quiero que me déis la mano, y a cambio yo, la estrecharé con cariño.
Quiero daros mi mano y a cambio, quiero me améis tanto como yo os he amado en silencio.
Quiero entenderos y quiero que me ayudéis a hacerlo, quiero que me entendáis y para eso, os necesito cerca, más cerca que mi mano en el teclado.
Olvidamos todos los malos momentos, y a cambio quiero recordaros, y haceros revivir los buenos.
Creo que no necesito fuentes externas, que me hagan ver lo que os quiero.
Creo que no necesito nada, que no esté atado a vuestro amor, con él... lo puedo todo incluso, vivir separado de vosotros.