viernes, 23 de febrero de 2018

Hoy quiero ser FELIZ


Dentro de las fuerzas de la vida, existen diferentes formas y por lo tanto, diferentes mentes y actos.

Lo primordial es saber comprender, cualquier acto dentro de la normalidad, aunque a mi a veces no me parezcan normales.
El ser humano es complejo y eso hace que algunas circunstancias, sean incomprensibles.
Una persona puede estar en la cima de la felicidad espiritual y de golpe caer, sin saber porqué.
Todas las preguntas y respuestas que intentas, son en ocasiones totalmente inútiles, contando que lo que aquí apremia realmente, es el sentimiento.
Cuando decimos ( Aquí no caves más que no sacarás nada ).
Mi historia está basada en realidades vividas por personas e incluso por mi misma.
Todo al principio es eufórico, y te llena tanto que no quieres a penas comer.
Con el paso del tiempo, hay seres que se juntan, que logran una estabilidad emocional, eso cuesta la vida...pero se consigue.
Cuando no se consigue, es cuando no hay un sentimiento real. Los sentimientos vienen atados a muchas cuestiones, sean físicas, espirituales o ambas a la vez, siendo esta última, la más difícil de conseguir y sentir.
En ocasiones nos preguntamos el motivo de tanta ruptura.
Hay que puntualizar que, en ningún caso hay un culpable.
Los sentimientos son los que hay y ahí el dicho de ( Donde no hay, no se puede sacar )
Es real, que un etapa se pasa mal, y estás como confundida ida y sin saber por donde tirar y que hacer.
La desidia cae dentro del alma y no te permite reaccionar. Internamente te gustaría que fuese de otra forma, pero los sentimientos no te lo permiten.
Es estos puntos, donde dos seres humanos, que mínimamente se respetan, tienen que poner las cartas sobre la mesa, y ser conscientes de la situación.
Yo puede que no te ame como pensaba, pero quiero que seas feliz. En ese momento, es mejor llorar por los rincones dos meses, que vivir eternamente con estas incertidumbres, que no lleva más...que a peores situaciones emocionales.
Tomar una decisión a tiempo, es tomar tu corazón dañado, para comenzar a recomponerlo.
Tengo claro lo que quiero y lo que no quiero. Podría decir con palabras más certeras, tengo claro lo que necesito y lo que no necesito.
Necesito aire, para respirar, pero si no te veo, me cuesta más. Parece drástico e incluso enfermizo, pero la realidad es, que cuando realmente quieres a una persona, la necesitas a tu lado y es más...necesitas tocarla besarla y si no lo haces, te falta algo.
A la inversa es igual. Tu necesitas que esa persona te mime y esté contigo cuando está contigo y necesitas sentirte querida, amada, deseada. Si hablamos de un amor real, es así, no hay otra forma. Puede ser más tranquilo o más efusivo, pero siempre está el cariño, el amor y el deseo.
Puedo sentir un cariño, pero la otra persona necesita quizás, cosas que no puedes darle o a la inversa.
Es necesario mirar dentro de uno mismo, para llegar a ciertas conclusiones, de las que depende la felicidad de ambos.
Cuesta llegar a estas conclusiones, con lo cuál, las situaciones acaban alargándose y como consecuencia, comienzan los malos rollos que todos conocemos.
En ocasiones, he escuchado que tiene que ver con la economía, que las parejas dejan de funcionar.
Yo todavía creo en el amor real, donde solamente hay dos cuerpos y dos mentes capaces de superarlo todo con amor. Sin amor no hay solución.
Parejas multimillonarias separadas, ultrajadas entre ellos, no es problema económico si no, de sentimientos.
Lo que un día une a una pareja, se puede romper por miles de circunstancias, pero si hay amor, no se rompe jamás.
Hoy va mi artículo, para todas las personas que aún creen en el amor y para las que creen que el amor no existe.
La otra cara de la relación.
Te levantas por las mañana y con suerte recibes un beso o lo das.
Nos centramos en lo que tenemos que hacer cada uno y se van pasando las horas, donde todo es más importante que nosotros.
Unas miradas de soslayo e incluso, miradas idas que no dicen absolutamente nada y seguimos haciendo nuestras cosas.
El día pasa sin más y al otro también.
La televisión es un buen medio para tapar todo ese vacío, que deja lo que no está lleno.
Lo peor es, cuando van pasando los días y lo único que se hace es evitar.
Más triste aún, cuando piensas que el otro comienza a mirar para otro lado, con ojos de besugo al horno, eso quiere decir claramente, que ya no le gustas tanto, o que ya no le gustas nada.

En definitiva os diré, que yo misma me amo y que por consiguiente, voy a ser feliz.