sábado, 11 de marzo de 2017

Un gato y un bocadillo.


Tengo la sensación, de estar nadando a favor del viento, en cualquier momento, llego al punto del que no tendría que haber salido jamás.

Mantengo mi cabeza fresca, para recibir las señales de un largo y fructífero camino, donde las penas más amargas, son la alegría más soñada.
Cuento con cuentos de gentes, con fábulas de cerebros autosuficientes y autoproclamados expertos.
Debería seguir nadando, pero me paro a comer un poco, si no como, no puedo seguir.
Un gato se sienta a mi lado y me cuenta sus 7 vidas.
Es alentador, escuchar vidas cargadas de historias, que no siempre son bonitas.
Las 7 vidas de un gato, se dice, que proviene, de las veces que ha estado a punto de perderla.
Muestra su cara más bonita y sus ojos más achinados e inteligentes, cuando me cuenta que ayer, se calló de un puente sin querer, que el resbalón fue tremendo, y que su lomo aún se resiente, pero aquí está, dándome envidia, por su fortaleza en las caídas, idas y venidas, de un animal sin cerebro.
Acaso, podría ser que tener 7 vidas, se deba, a que el creador de la especie, pensara, que es un animal, que no debe extinguirse, que debe seguir, por más caídas que tenga, y por más puentes, que le sirvan de trampolín hacia el suelo.
En cuanto a cerebro, mejor lo dejamos en incógnita, ya que para caer y burlar la muerte 7 veces en la vida, se debería de definir con algo más que inteligencia, ó suerte.
Mira mi bocadillo con sus ojillos achinados, me fascinan.
Debo compartir la comida con él, para que me siga contando, necesito saber, si es posible, recoger algo de la mente del gato, algo que me enseñe, a levantarme como lo hace él, cada vez que se cae, y es capaz, de andar callado sin quejarse y sentarse al lado de una persona, que no conoce, a contarle sus hazañas.
Tienes un pelo precioso, es arrebatadora la personalidad, o animalsonalidad, seguramente, no será correcta la palabra, pero personalidad a un animal...no lo veo.
Personalidad arrebatadora de una persona, que es capaz de caer y levantarse más de 7 veces, después de caídas, teniendo ganas de quedarse en el suelo y no volverse a levantar.
O la arrebatadora vida del animal, que cae y se levanta ipsofacto. 
Miramos los dos el horizonte, que se abre delante de nuestros ojos, me mira con ojos de decirme, sigue nadando, cuando te canses, para y come un bocadillo y espero estar a tu lado, para que lo compartas conmigo.
Nada mucho, no pares de nadar, tu no tienes 7 vidas como yo, pero tienes una, que si no braceas a fondo, tu vida valdrá menos que mi séptima.
Nado y nado, pienso en el gato, en sus consejos, en su inteligencia.
Confirmo, que la vida y mente del animal, tal sería, la mente y la vida que quisiera yo, lástima que la personalidad de las personas, aún no acepten, que ser animal, es un privilegio, son capaces de perdonarlo todo, de sufrir por un golpe humano y seguir lamiendo las manos de su agresor.
Llegar a casa, y recibir antes que de nadie, las caricias y fiestas de tu gato, la intuición animal, al ver tu cara, y saber, que ese día has nadado a contracorriente. Tenerlo a tu lado, incondicional, sin malas caras, sin echarte en cara absolutamente nada
Jamás, me he encontrado a nadie, que me diga, que ha llegado a casa, y que se ha encontrado a su gato o perro, viendo la tele, indiferente a la llegada de su compañero ó amo, como le llaman muchas personas. Para mí, es mi compañero, no soy amo de nadie, ni siquiera de mis propias 7 vidas, que son las que me gustaría tener, para caerme, levantarme, volverme a caer y volverme a levantar, para aprender cada vez más, y llegar a nadar con dolor en el lomo, pero sin parar y sin poner mala cara, aprendiendo de cada resbalón, ¿acaso no lo hace el gato?, ¿ por qué yo no?, tengo cerebro humano, se supone, que somos más inteligentes.
Sigo nadando y ahora, no a contracorriente, nado firme hacia adelante, el peso de las olas, no detienen mi ritmo, y tampoco hacen que vaya más despacio.

Nado y nado, hasta que vuelva a ver a ese gato y que me cuente, si ha perdido alguna vida más.

Espero compartir muchos bocadillos con él.