jueves, 12 de enero de 2017

No escuches al mundo, escúchate a ti


Parece que el ser humano tiene una necesidad compulsiva de agradar a los demás, incluso si el resultado final no lo hace todo lo feliz que debería. En este punto, lo externo acaba por alcanzar todos nuestros pensamientos internos.
Cuando una persona no consigue agradar a la sociedad puede instalarse en esa tristeza que causa tantas dolencias emocionales. Esa falta de aceptación de los otros termina por dañar su auto imagen.
Es necesario que aprendas a filtrar las opiniones externas. Deja de escuchar las críticas y no des importancia a lo que te hace sentir mal. Es preciso aprender todos los días a mejorar, a ser auténtico.
La forma más eficaz es conociéndote y aprender a amarnos como somos.
Una vez que tomes conciencia de ti y de lo que no quieres en tu vida, es momento de pasar a la siguiente fase: trabajar en lo que quieres llegar a ser. Esto es muy complicado de lograr, porque implica mucho esfuerzo.
Para ayudarte, recuerda que tus objetivos deben ser:
Precisos. Cuanto más precisos seas al momento de definir qué quieres, más fácil será que lo logres.
Medibles. ¿En cuánto tiempo deseas cumplir esa meta? Tener una fecha bien específica te ayuda a hacer de esa meta una prioridad. Al sentir que vas contrarreloj.
Estos dos conceptos son muy simples, pero el efecto que tienen en la auto imagen es inigualable, porque te recuerdan que eres capaz de hacer lo que te propongas. Esto te da seguridad y confianza.
Crea hábitos
Escribe una lista de los hábitos que te hacen o te harían feliz. Algunos pueden ser simples acciones que te ayuden a tener una mejor imagen física y otras, cosas que te alimenten mentalmente.
Algunos ejemplos son:
Un nuevo corte de cabello cada 6 meses
Enumerar los logros alcanzados
Listar tus proyectos
Crear nuevos hábitos cada poco tiempo
Hacer una carpeta con todo lo que te inspira
Organizar fotos de lo que quieres ser
No te rindas
Nuestra vida está plagada de retos, fracasos y momentos amargos. Darle más poder negativo de la cuenta a estas situaciones no ayuda en nada a tu auto imagen.
En lugar de sentirte desesperanzado por lo que no lograste o pudiste, rétate una vez más.
Es muy importante que no trates de excederte. Cuando decimos que no te rindas, nos referimos a que debas evitar el pesimismo absoluto sin perder la visión de la realidad.
Es decir, no porque no hayas podido terminar ese maratón como deseabas significa que no vayas a poder hacerlo el siguiente año con más práctica.
Aprende a reírte de ti
El último consejo para mejorar tu auto imagen es no tomarte tan en serio. Aprende a ver tus fracasos, errores y defectos con gracia.
Esto te dará una visión más fresca de tu vida y de quién eres.

Después de todo, nadie puede ir por la vida concentrándose solo en lo que le hace sufrir.