lunes, 5 de diciembre de 2016

Vengo en un momento, me suena el teléfono.



Queridos lectores.
Maldita sea mi estampa y mi hábito, no tengo muy claro que sea muy bueno, lo que sí se, es que no conozco a nadie que le haya pasado algo por escribir.
Vengo en un momento, me suena el teléfono...¡¡. Ya estoy aquí, era mi amiga, me ha contado que salía del trabajo, se ha quedado estupefacta al encontrarse con alguien.
-Cuéntame porqué.
-Nunca te lo he contado, te acuerdas aquel chico que tenía un taller mecánico en la calle de al lado?.
-Si...Muy guapo por cierto.
-Te acuerdas que en aquella época, cuando salíamos de jovencitas, en repetidas ocasiones quedábamos y no asistía?.
-Si...y?, me estás preocupando.
-Ahora lo pienso, y siento verguenza, pero he de contártelo, recuerdas cuando trabajaba en la peluquería?...pasaba gran parte del día entre gimnasio, peluquería y tonteos con este chico que venía a buscarme.
-Como?, pero si era muy mayor...
-Si, pero a mi me gustaba, era un dulce, y siempre me decía lo guapa que estaba y que no podía parar de mirarme...era guapo verdad?.. Venía con un supercochazo a buscarme, y yo...me setía muy importante.
-La verdad..no me lo puedo creer, te podría haber pasado algo, que miedo...estas loca. Y porque?, no me lo contaste antes?
-Sabía que no lo entenderías, y a mi...me gustaba mucho.
-Y dime,...que más.
-Un día y después de bastantes días saliendo, el me invitó a dar un paseo, quería llevarme a comer por ahí, y le dije que si.
-Y tu madre?, que cuento le contaste para no ir a casa ese día...espera que me suena el teléfono, ya vengo... Ya, era Clara..., para recordarme que mañana su hija cumple dieciséis años.
-Justos los años que teníamos entonces recuerdas....
-Sí, y dime que más?.
-Aquél día, salimos a pasear en el coche, que contenta estaba, me dijo que un amigo suyo le había dejado las llaves de su piso y quería que fuésemos allí, que había comprado algo para hacer la comida, y de ese modo estaríamos más tranquilos para charlar.
-Dios...cuantos años tenía él...creo que era bastante mayor.
-Ahora que lo pienso...un poco mayor, alrededor de treinta años.
-Me pinchas y no me sacan sangre, que loca estabas.
-Pensándolo fríamente en estos momentos si, pero...
-Llegamos a un piso, estaba en una planta baja, era bonito, el quiso que yo me sentara mientras hacía la comida, y me senté, no había tv ni nada, tan sólo un sofá en el comedor, un baño y una habitación.
Se acercó a mi y me dijo que se sentía orgulloso de estar conmigo allí, me rozó la cara con sus manos, y llevó mi mano...ya sabes.
-¿¿¿---------????
-Sí, espera el puñetero teléfono otra vez..Ya, era Clara otra vez, está muy preocupada, porque la niña por lo visto, está teniendo un problema grave, hay alguien que la acosa por internet, menos mal que Clara se maneja bien por esa vía que entonces no teníamos, creo que es alguien que le envía mensajes y que la chantajea, incluso parece ser que él tiene fotos comprometidas de la niña...Madre mía que horror, la amenaza con pasar esas fotos a sus amiguitas, si no accede a verse con él.
-La verdad, estos adelantos que tenemos ahora, dejan mucho que desear para ciertas cuestiones, los niños deberían ser mas responsables y jamás mostrar sus fotos por ahí¡¡¡¡...Hay Dios, y que va a hacer Clara?.
-En principio parece ser que la niña desmiente lo de las fotos, pero como Clara entiende mucho sobre redes y esas cosas, va a investigar, para saber que está pasando, espero que todo se quede en nada, porque con lo que se escucha por ahí...anda que no hay que vigilar a estos niños, a la primera que se comportan de forma extraña, hay que andar, con millones de ojos.
- Si, la verdad...vaya día de noticias para no dormir, pero...sigue.
-Me intentó poner la mano...y yo me asusté, quise salir corriendo, no me dejó, me cogió e intento quitarme la ropa, me rompió la falda, aquella de tubo que tenía azul marino te acuerdas?
-Si.
-Forcejeó conmigo, yo estaba que me daba un síncope, me encontraba hasta mal, mareada con ganas de vomitar, horrible, logré salir de allí corriendo, él se había sentado en el sofá casi con los pantalones abajo.
-Me fui, como pude, llorando, con la falda rota, temblando. Tenía que ir a la peluquería, entraba a las 4 de la tarde, me presenté así y mi jefa no lo podía creer, me trajo una falda suya, me la puse y comencé a trabajar, enferma cada vez que lo pensaba. Se lo había contado a ella, de la mejor forma para que no se lo dijera a mi madre, lo que me faltaba...ojalá mi madre se hubiese dado cuenta antes y me hubiese castigado sin salir.
-Ya no me atrevía a pasar por esa calle, de todas formas, alguien me vio alguna vez con él y me abordó un día, me dijo que estaba casado y que incluso tenía una hija que se llamaba Ana.
-Me dejas sin palabras, hoy no voy a poder dormir.
-Sí, ahora que te lo estoy contando...revivo todo aquello, espera el teléfono... Me dice Clara, que ya sabe quien es, es un señor mayor, que por lo visto...fíjate es el padre de una amiga de la niña..., una tal Ana que había estado en la cárcel por violación hace años, no lo quiero ni pensar, pero...fíjate que hoy, cuando lo vi, iva con una niña de mas o menos dieciséis años, además la niña me era muy familiar, creo que es Ana, la amiga de la niña de Clara,...No será?..
-Que me quieres decir?, no...no me lo puedo creer, que espanto.
-Ahora ya sólo me queda la esperanza, de que se haga justicia, y lo que intentó conmigo ahora, lo pague por lo que le está haciendo a la hija de Clara.
-Espera un momento me suena el teléfono. Clara me dice que ha sido el padre de Ana, la amiga de la niña.