miércoles, 16 de noviembre de 2016

Modelos, no es un camino de rosas



Todo el mundo sabe que para ser modelo tienes que ser atractivo y expresivo y lucir un cuerpo en forma y vistoso. Pero hasta dónde hay que llegar para corresponder al ideal de belleza del negocio de los modelos? El mundo tiene en general una impresión bastante exagerada y desfigurada del trabajo de ser modelo profesional. Dominan los prejuicios y los clisés y más de unos padres se desesperan cuando sus hijos quieren ser modelo. Cuanta verdad se esconde detrás de los clisés? Aquí te clarificamos algunos de estos prejuicios!
1. Como modelo tienes que medir por lo menos 1,75 y cumplir con todas las medidas y tallas exigidas del mundo de los modelos. Sin esto no tienes posibilidades.
Es verdad que existen ciertas medidas y tallas que te facilitan tu vida profesional de modelo si los cumples. Un modelo que mide menos de 1,75 y no tiene la talla 34/36 pocas veces será contratado para un desfile profesional de moda. Esto tiene que ver con que los diseñadores no pueden fabricar el vestuario para cada modelo por separado.
Blanca Padilla, acudió este martes a 'Al rincón' de Antena 3, donde habló de los entresijos del mundo de la moda con Risto Mejide.).La joven, que salió el año pasado en el desfile anual de Victoria's Secret, siente que ha perdido mucho al dedicarse a este mundo: "A veces siento que me han robado mis 20 años, ya que no debería estar viviendo lo que vivo. He sacrificado la dirección de mi vida", asegura. No obstante, y a pesar de esto, Blanca se siente "afortunada"."He oído a modelos vomitar en el baño"
Blanca confirma que la alimentación es el tema pendiente de muchas modelos. "No voy a decir que no existen los trastornos en el mundo de la moda.
No te voy a decir que no he oído a una modelo vomitar en el baño. He visto cómo una niña no había comido en todo el día, le ofrecí cacahuetes y me dijo que eso iba a ser su cena", confiesa.
"Entiendo los extremos por la presión que hay, pero también sé que esto es un problema. No es solo que te tengas que gustar a ti, sino que tienes que gustarle a ellos", dijo. Al respecto, la modelo reconoce que su primera ensalada se la comió hace solo tres meses.
Además de los trastornos alimenticios, las drogas y el alcohol también son un problema para las modelos. Blanca cuenta que "hay mucha cocaína en el mundo de la moda". "Yo no he probado nunca las drogas, te lo juro", dice a Risto.
El "estrés y la presión" que sufren las modelos termina dañando su propìa autoestima.
Nunca soy capaz de decirme a mí misma si lo hago bien
 Me castigo con todo y nunca nada es suficiente.
 Siempre he sido muy negativa conmigo misma
 Mi autoestima va a mejor, pero todavía tengo que arreglarlo", asegura.

Mario es el prestigioso cocinero del restaurante que regenta junto a su socio, Juanjo. Andrea es decoradora de interiores. Juntos tienen una hija, Alicia, de catorce años. Mario y Andrea atraviesan una profunda crisis matrimonial de la que Alicia es testigo mudo. Andrea está muy preocupada por su aspecto físico y achaca a factores estéticos sus problemas conyugales. Sin darse cuenta comienza a trasmitir esa obsesión por el físico a su hija… 
El lector se verá impelido a seguir leyendo hasta el final, acompañado por una gran riqueza en los personajes que se entrecruzan. Esta novela nos lleva a comprender las deficiencias de una existencia poco atenta con la propia vida y de la lucha, con frecuencia a ciegas, por lo auténticamente valioso.